Julio Pérez Iturrate

aguas abajo


Un puente siempre implica un cruce. Pretende unir dos lados, y aunque a veces lo consigue, otras veces los separa aún más.

Existen puentes de exquisita arquitectura e innovadora ingeniería. Existen también puentes apenas funcionales y vulgares, y otros sobre los que casi nunca reparamos.

En todo caso, en cualquier lugar, un puente siempre significa diferentes cosas, como en un sueño. Intentar buscar los diferentes significados de las cosas que veo, o lo que se oculta tras ello siempre me ha interesado.

Sevilla es una ciudad dual, de extremos. Es tradicional o muy innovadora; abierta a los de fuera o cerrada en sí misma; bulliciosa o calma; de la Esperanza de Triana o de la Macarena… Esta dualidad siempre vigente se expresa también en sus puentes, a veces para unirse, a veces para separarse y la mayoría de veces apenas para contemplarse a sí misma. Y la ciudad los acoge, los integra y hace suyos… o los desprecia sin piedad.

Es este un reportaje sobre estos lugares, sobre la duplicidad de esta ciudad, atrapados siempre en su atmósfera única.

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